CEO fraud deja a trabajador en riesgo de despido

Un empleado de una empresa española recibió una llamada en la que se escuchaba la voz de su director, reproducida mediante IA. El supuesto ejecutivo le pidió una transferencia urgente para cerrar un negocio confidencial. El trabajador, convencido de la autenticidad del mensaje, efectuó la operación y ahora la compañía valora su despido.

Cómo operan los fraudes con IA y qué indica la jurisprudencia

Los estafadores combinan deepfakes de voz y correos falsos en una técnica conocida como *vishing. La IA permite clonar la voz de un directivo con pocos minutos de audio, lo que genera una sensación de urgencia y confianza. En EE. UU., el FBI estima pérdidas de 2.770 millones USD en 2024 por este tipo de ataques, mientras que en España se registran 1.200 fraudes online diarios, un aumento del 490 % desde 2017.

Los tribunales han aceptado despidos cuando el empleado actúa con negligencia evidente. Sin embargo, recientes decisiones muestran que la falta de protocolos de prevención y la ausencia de culpa grave pueden anular la causa. En Canarias, un tribunal declaró improcedente el despido de una cajera que siguió instrucciones de un falsificador que imitaba a su jefe. La abogada laboralista Elena Ropero ha conciliado siete casos similares, demostrando que la empresa no siempre puede responsabilizar al trabajador si no había medidas de seguridad.