El Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades ha iniciado negociaciones para crear un marco normativo que obligará a todas las universidades españolas a disponer de un código ético de inteligencia artificial antes del cierre del curso académico 2025‑2026. La iniciativa se formalizará en un Real Decreto que se publicará en el BOE a finales de este año.
Regulación de la IA en la educación superior
Ilustración que representa la integración de la IA en la universidad
Según declara «la IA ha llegado para quedarse y su límite debe ser la creatividad humana», Francisco García Pascual, secretario general de Universidades de España, subraya la necesidad de principios claros que guíen la docencia, la investigación y el uso por parte de los estudiantes. El gobierno pretende que el código cubra la generación de contenidos, la evaluación automática y la gestión de datos, evitando sesgos y garantizando la transparencia.
Todas las instituciones deberán presentar su código ético o deontológico antes de que finalice el curso 2025‑2026, según el borrador del decreto. El documento exigirá auditorías internas, la designación de responsables de cumplimiento y la publicación de informes anuales.
El marco también contempla la adaptación de planes de estudio para incluir la alfabetización en IA, alineándose con el programa AILit que ya establece estándares para primaria y secundaria. Las universidades deberán integrar módulos que desarrollen conocimientos técnicos, habilidades duraderas y actitudes críticas.
Contexto de la adopción masiva de IA
La presión regulatoria se explica por la adopción masiva de modelos generativos: ChatGPT registra 900 M de usuarios semanales, Gemini alcanza 750 M mensuales y Copilot cuenta con 33 M de usuarios activos. Gemini, que ha sido protagonista en la lucha contra anuncios maliciosos, muestra el reciente bloqueo de 8 300 mil millones de anuncios con IA Gemini.
Una vez publicado el Real Decreto, cada universidad deberá auditar sus herramientas, actualizar sus políticas y monitorizar el cumplimiento mediante comités internos. «La IA es un tsunami que requiere cambios en la gobernanza universitaria», afirma Amaya Mendikoetxea, rectora de la Universidad Autónoma de Madrid.
El proceso podría sentar precedentes para otros sectores, como la empresa y la administración pública, que también enfrentan la necesidad de códigos éticos. La experiencia universitaria servirá de laboratorio para definir buenas prácticas a nivel nacional.
En resumen, la normativa propuesta busca equilibrar la innovación con la responsabilidad, ofreciendo a estudiantes y docentes una brújula moral frente a una tecnología que avanza sin control. El éxito dependerá de la capacidad de las instituciones para traducir el papel en acción.