Hacienda ha anunciado que los salarios percibidos por horas extraordinarias deben incluirse en la declaración del IRPF como rendimientos del trabajo. La medida, vigente desde la última actualización del modelo 100, obliga a todos los contribuyentes a reflejar esos ingresos en el borrador que la Agencia tributaria genera automáticamente.

Declarar horas extra en la Renta

El criterio de la Administración es claro: cualquier cantidad que la empresa pague al trabajador, ya sea por jornada ordinaria o por horas extra, se considera salario. Las empresas comunican mensualmente a Hacienda los pagos realizados, por lo que la información aparece ya integrada en el borrador de la Renta. "Todas las cantidades percibidas por el trabajador deben considerarse rendimientos del trabajo", asegura el comunicado oficial. No obstante, el contribuyente debe revisar el borrador y comparar los datos con el certificado de retenciones que le entrega la empresa, tal como aconseja el artículo Renta Directa 2026: el riesgo de aceptar el borrador sin revisar.

Impacto fiscal de las horas extra

Al sumarse al salario bruto, las horas extra aumentan la base imponible del IRPF. El impuesto es progresivo, de modo que un mayor ingreso puede situar al trabajador en un tramo con tipo impositivo superior. Si la retención practicada en nómina no cubre el importe correspondiente, el contribuyente deberá abonar la diferencia al presentar la declaración. Por ejemplo, un trabajador que percibe 80 horas extra al año y cuya retención se mantiene en el 15 % podría terminar pagando un 18 % sobre la totalidad de sus ingresos. La falta de ajuste en la nómina es la causa más frecuente de liquidaciones a pagar.

El artículo 35.1 del Estatuto de los Trabajadores define como horas extraordinarias el tiempo que supera la jornada máxima de 40 horas semanales en promedio anual. Estas horas son voluntarias, deben remunerarse o compensarse con descanso equivalente y su registro diario es obligatorio según el Real Decreto‑ley 8/2019, que entró en vigor en mayo de 2019. Además, el límite legal es de 80 horas anuales, y cualquier exceso debe ser justificado. El registro y la comunicación a los representantes de los trabajadores se refuerzan con la normativa de jornada digital implementada en 2026, que permite al propio trabajador validar sus horarios en tiempo real, como recuerda el análisis de Horarios de trabajo: Miguel Benito alerta sobre cambios ilegales y derechos de los empleados.

En conclusión, la obligación de declarar las horas extra está ya consolidada y su impacto fiscal depende de la correcta retención en nómina. Los trabajadores deben revisar el borrador de la Renta y, de encontrar discrepancias, corregirlas antes de presentar la declaración para evitar sanciones y pagos inesperados.

Nines Díaz
Nines Díaz

Editor de Economía

Economista y periodista especializado en mercados financieros y política monetaria europea.

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