Hacienda ha anunciado que los salarios percibidos por horas extraordinarias deben incluirse en la declaración del IRPF como rendimientos del trabajo. La medida, vigente desde la última actualización del modelo 100, obliga a todos los contribuyentes a reflejar esos ingresos en el borrador que la Agencia tributaria genera automáticamente.
Declarar horas extra en la Renta
El criterio de la Administración es claro: cualquier cantidad que la empresa pague al trabajador, ya sea por jornada ordinaria o por horas extra, se considera salario. Las empresas comunican mensualmente a Hacienda los pagos realizados, por lo que la información aparece ya integrada en el borrador de la Renta. "Todas las cantidades percibidas por el trabajador deben considerarse rendimientos del trabajo", asegura el comunicado oficial. No obstante, el contribuyente debe revisar el borrador y comparar los datos con el certificado de retenciones que le entrega la empresa, tal como aconseja el artículo Renta Directa 2026: el riesgo de aceptar el borrador sin revisar.
Impacto fiscal de las horas extra
Al sumarse al salario bruto, las horas extra aumentan la base imponible del IRPF. El impuesto es progresivo, de modo que un mayor ingreso puede situar al trabajador en un tramo con tipo impositivo superior. Si la retención practicada en nómina no cubre el importe correspondiente, el contribuyente deberá abonar la diferencia al presentar la declaración. Por ejemplo, un trabajador que percibe extra al año y cuya retención se mantiene en el 15 % podría terminar pagando un 18 % sobre la totalidad de sus ingresos. La falta de ajuste en la nómina es la causa más frecuente de liquidaciones a pagar.





