Foro Sector Hotelero subraya la innovación y el absentismo como retos clave
El martes 2026 se celebró la tercera edición del Foro Sector Hotelero en el Hotel Barceló Torre de Madrid. Participaron Jorge Marichal, presidente de CEHAT, Francisco Ramírez, director general de B2B en LG Electronics España, y Miguel Salom Moll, socio director de Madrid de The Hotel Factory. El debate giró en torno a la necesidad de impulsar la innovación tecnológica y a la presión que ejerce el absentismo laboral sobre los márgenes de los hoteles.
Marichal describió el panorama como una "edad de oro" para la hotelería, pero advirtió que los problemas estructurales internos están empezando a limitar esa bonanza. Señaló que el absentismo, la escasez de mano de obra y, sobre todo, la falta de vivienda asequible para el personal son los factores que más tensionan la rentabilidad.
Salom resaltó que la reforma de los establecimientos no debe medirse solo en categorías de lujo, sino en la capacidad de generar beneficios. Declaró que "el objetivo no es ganar categoría, sino ganar rentabilidad" y subrayó el papel de los fondos europeos para financiar esas transformaciones.
Ramírez, por su parte, explicó que la tecnología debe adaptarse a la singularidad de cada hotel. Insistió en que la eficiencia energética y la personalización del servicio son claves para reducir costes y mejorar la experiencia del huésped.
Los tres panelistas coincidieron en que la innovación sin una estrategia de recursos humanos sólida resulta insuficiente. Cada uno enfatizó que la gestión del talento y la mejora de las condiciones de vida del personal son imprescindibles para sostener el crecimiento.
El foro concluyó con un llamado a la acción conjunta entre empresas, administraciones y fondos europeos para abordar los retos estructurales antes de que se conviertan en barreras permanentes.
Impacto del absentismo laboral en la rentabilidad hotelera
Los datos oficiales publicados para 2025 indican que el absentismo en el sector servicios español alcanzó el 7,1 % de las horas pactadas. Eso equivale a 1 595 211 trabajadores ausentes cada día, una cifra que pesa directamente sobre la productividad de los hoteles.
De ese total, 22,8 % de las ausencias no están justificadas clínicamente, según Randstad Research. Estas ausencias no justificadas obligan a los hoteles a recurrir a personal temporal o a sobrecargar a los empleados presentes, incrementando los costes operativos.
El impacto económico se traduce en una reducción de la capacidad de respuesta ante la demanda, especialmente en temporadas altas. Los hoteles pierden oportunidades de venta y ven disminuida su ocupación efectiva, lo que afecta su margen de beneficio.
Además, el absentismo eleva los gastos en formación y en sustitución de personal, costes que a menudo se trasladan a la tarifa final del cliente. En un mercado cada vez más competitivo, cualquier aumento de precio puede resultar en pérdida de cuota de mercado.
El sector industrial, con una tasa del 7,35 %, muestra que el fenómeno no es exclusivo de la hostelería, pero la naturaleza estacional y la alta interacción con el cliente hacen que el absentismo sea particularmente dañino para los hoteles.
Los expertos señalan que la falta de datos precisos sobre causas específicas dificulta la implementación de medidas correctivas. Sin embargo, la información disponible ya permite identificar áreas de mejora inmediata, como la gestión de horarios y la prevención de enfermedades laborales.
Perspectivas y medidas para mitigar el absentismo en el turismo
Los participantes del foro propusieron una serie de políticas orientadas a reducir el absentismo y a mejorar la rentabilidad. Entre ellas, la creación de viviendas asequibles para el personal es la más citada por CEHAT, que advierte que la falta de alojamiento puede comprometer la licencia social del sector.
Se sugirió impulsar fondos europeos destinados a la rehabilitación de viviendas en destinos turísticos, con el objetivo de facilitar el acceso a hogares dignos para los trabajadores del sector. Esta medida, según los panelistas, reduciría la rotación y aumentaría la estabilidad del empleo.
Otro punto clave es la reorientación de la oferta hotelera hacia la rentabilidad más que la mera categoría. Salom propuso que los hoteles revisen su modelo comercial y operativo, enfocándose en la venta directa y en la optimización de la distribución.
Ramírez abogó por una adopción ágil de tecnologías que mejoren la eficiencia energética y la usabilidad de los equipos, lo que puede traducirse en menores costes operativos y en un entorno de trabajo más saludable para el personal.
Se destacó también la necesidad de programas de formación continua que permitan a los empleados actualizar sus competencias y sentirse más comprometidos con la empresa. Un personal mejor cualificado tiende a presentar menores índices de absentismo.
Finalmente, los panelistas llamaron a una mayor coordinación entre el sector público y privado para diseñar un pacto operativo que incluya incentivos fiscales a las empresas que inviertan en vivienda y en mejora de condiciones laborales.
*Conclusión
El foro dejó claro que la combinación de innovación tecnológica y políticas de vivienda asequible es la vía más eficaz para frenar el absentismo y proteger la rentabilidad del sector hotelero. Si se actúa rápidamente, los hoteles podrán mantener sus márgenes y seguir ofreciendo una experiencia de calidad a los viajeros, asegurando así la sostenibilidad del turismo español a medio y largo plazo.