Propuesta del alcalde de Lleida para prohibir el velo integral
El martes Fèlix Larrosa (PSC) ha entregado al pleno una nueva ordenanza de civismo y convivencia que elimina el uso del velo integral en la vía pública y en todas las dependencias municipales. La iniciativa surge diez años después de que el Tribunal Supremo anulara una medida similar del anterior gobierno municipal. Larrosa asegura que el nuevo texto se fundamenta en un "enfoque de derechos fundamentales" y no en cuestiones de seguridad.
Detalles de la ordenanza y su marco jurídico
La propuesta establece multas de 300 € a 750 € para quien infrinja la prohibición. Excluye expresamente los lugares de culto y los casos en que el velo sea necesario por razones médicas, laborales, culturales o climáticas. Además, incluye un plan de acompañamiento socio‑educativo para evitar la "revictimización" de las mujeres que lo lleven. El texto se apoya en la sentencia del Supremo de 2013, que recordó que solo el Congreso puede limitar la libertad religiosa, y por tanto, cualquier ordenanza municipal carece de competencia para hacerlo.
Contexto legal y antecedentes
En 2010 el entonces alcalde Àngel Ros impulsó una medida parecida, que también fue anulada por el Tribunal Supremo al considerar que vulneraba la libertad religiosa sin respaldo legislativo. Desde entonces, la cuestión ha sido retomada mayoritariamente por gobiernos municipales del PP y Vox, mientras que el Congreso rechazó la propuesta de Vox para prohibir el burka y aún discute una iniciativa del PP que contempla excepciones. La sentencia del Supremo subrayó que el uso del velo integral no perturba la tranquilidad ni la seguridad ciudadana, y que la igualdad de la mujer no justifica la restricción sin ley nacional.





