El estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas del mundo, se encuentra bajo bloqueo naval y con limitaciones en el espacio aéreo desde el pasado lunes. La medida, adoptada por las autoridades iraníes en respuesta a sanciones internacionales, ha interrumpido el tránsito de buques y aviones que transportan ayuda humanitaria. El Programa Mundial de Alimentos (WFP) y otras ONG ya advierten un impacto inmediato en sus operaciones.

Bloqueo del estrecho de Ormuz corta rutas de ayuda humanitaria

El bloqueo impide que los convoyes marítimos y aéreos que parten de Dubái y otros puertos alcancen destinos críticos en África subsahariana, el sur de Asia y el Oriente Próximo. Los retrasos se traducen en entregas de alimentos y medicinas que llegan días o semanas después de lo previsto, cuando muchos productos ya han perdido su vida útil. "Cada día de demora aumenta el sufrimiento de poblaciones que dependen de la ayuda internacional", afirmó un portavoz del WFP.

Cómo el encarecimiento logístico reduce la ayuda disponible

Los costes de combustible, seguros y recargos por riesgo se han disparado entre 20‑30% desde que se impuso el bloqueo. En una operación humanitaria típica, el 74% del presupuesto total corresponde a logística, y esa cifra puede superar el 80% en zonas de conflicto. El aumento de estos gastos obliga a los organismos a recortar el número de envíos o a reducir la cantidad de alimentos y medicamentos transportados. "Si los costes aumentan entre un 20% y un 30%, la cobertura humanitaria caerá en la misma proporción", señaló el director de logística del WFP.