Advertencia del obispo sobre la crisis migratoria
José Mazuelos, obispo de Canarias, declaró este miércoles en Madrid que «muchas personas deberían pasar cinco días en un cayuco sin comer para entender a los migrantes que cruzan el Atlántico». El mensaje surgió durante una rueda de prensa en la que el clérigo subrayó la mortalidad de la ruta atlántica y la necesidad de una respuesta humana y cristiana.
Detalles de la declaración y propuestas
Mazuelos explicó que la travesía en pequeñas embarcaciones es «mortal» y que, para frenar esas rutas, es imprescindible atacar a las mafias, responsabilizar a los países de origen y a la Unión Europea. «Si se quiere ser cristiano, y ya no solamente cristiano, si se quiere ser humano, hay que atender y cuidar a las personas migrantes», afirmó.
El obispo pidió una acogida digna y un cuidado continuo de los llegados, recordando que «no es fácil meterse cinco días en un cayuco, vienen cargados de esperanza». Además, señaló que el problema no es exclusivo del Gobierno canario ni de la Iglesia, sino una cuestión global que afecta a toda España y Europa.
En el mismo discurso, Mazuelos defendió la regularización extraordinaria aprobada por el Gobierno, que permite a familias migrantes obtener papeles y trabajar legalmente. Aseguró que, aunque se puede debatir la forma de su aprobación, el contenido es indispensable para dar dignidad a quienes ya forman parte de la sociedad española. Como referencia al amplio apoyo ciudadano, recordó la iniciativa de legislación popular que reunió a más de 90 entidades eclesiales.




