Regularización de 500.000 inmigrantes aprobada y reacción de Josep Santacreu

El Gobierno español dio el visto bueno a la regularización de más de 500.000 inmigrantes el pasado martes. La decisión se tomó en el marco de la política migratoria del Ejecutivo y se anunció en la sesión de gabinete.

En el Encuentro Editorial de EL PERIÓDICO, Josep Santacreu, presidente de la Cambra de Comerç de Barcelona, expresó su apoyo sin reservas. "Un país digno no puede dejar a miles de personas en el limbo cuando llevan años trabajando y arraigadas aquí", afirmó con claridad.

Santacreu subrayó que la medida responde a una necesidad humanitaria y a una lógica económica. Señaló que la regularización permite a los trabajadores aportar plenamente a la recaudación y a la seguridad social.

Argumentos de la Cambra sobre la necesidad de regularizar y su impacto económico y social

La Cambra de Comerç defendió la regularización como motor de competitividad para Barcelona. Según Santacreu, "la economía no podría funcionar sin la aportación que han hecho los inmigrantes en las últimas décadas".

Para traducir esa visión en acciones concretas, la Cambra anunció la creación del Observatorio de Inmigración y Empresa. Este organismo se suma a otros siete observatorios permanentes que alimentarán el gabinete de estudios de la institución.

El Observatorio tendrá como objetivo identificar oportunidades de negocio, proponer reformas laborales y ofrecer datos que faciliten la toma de decisiones gubernamentales.

Santacreu también advirtió que, a medio plazo, España deberá competir por atraer la mejor inmigración. Políticas inteligentes, según él, serán una ventaja frente a otros países.

En palabras del presidente de la Cambra, la regularización aporta estabilidad a las familias, reduce la economía sumergida y mejora la recaudación fiscal.

Contexto breve de la crisis de vivienda en Barcelona y su vínculo con la inmigración

Barcelona atraviesa una crisis de vivienda que se remonta a la explosión de la burbuja inmobiliaria de 2008. La escasez de suelo disponible y la falta de construcción han encarecido los alquileres.

Santacreu recordó que la población de la ciudad ha pasado de 6,2 a casi 8 millones de habitantes en los últimos años, mientras la oferta de vivienda protegida se ha estancado.

La falta de viviendas asequibles afecta especialmente a los inmigrantes regularizados, que a menudo se ven obligados a vivir en condiciones precarias o en barrios con alta densidad.

El presidente de la Cambra señaló que la inseguridad jurídica y la limitación de precios de alquiler desalientan la inversión privada. "La solución no puede ser exclusivamente pública", afirmó.

Propuso, entre otras medidas, densificar el tejido urbano, simplificar la burocracia y convertir bajos comerciales en viviendas. También destacó la necesidad de mejorar la movilidad para ampliar el área metropolitana habitable.

Cierre

La aprobación de la regularización y la respuesta de la Cambra de Comerç marcan un punto de inflexión en la política migratoria española. La puesta en marcha del Observatorio de Inmigración y Empresa podría traducir el consenso en propuestas concretas para el Gobierno.

Mientras tanto, la crisis de vivienda seguirá siendo un factor determinante para la integración de los inmigrantes. Si Barcelona logra combinar políticas de regularización con soluciones habitacionales, podría reforzar su posición como motor económico del Mediterráneo.

Los próximos meses serán decisivos para observar si las propuestas de la Cambra se convierten en acciones de gobierno y si la regularización contribuye a aliviar la presión sobre el mercado inmobiliario.

María Jose Madrid Gómez
María Jose Madrid Gómez

Corresponsal Política

Periodista política con más de 15 años de experiencia cubriendo el Congreso de los Diputados.

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