Adaptación urgente de cultivos

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha publicado este miércoles, en colaboración con la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), un informe que llama a acelerar la adaptación de los cultivos ante la creciente frecuencia de olas de calor. El documento destaca que temperaturas superiores a 30 °C ya están mermando la productividad de los principales cultivos a nivel mundial.

Impactos del calor extremo y medidas recomendadas

El estudio muestra que en cultivos de soja la caída del rendimiento puede alcanzar el 20 % cuando el calor supera entre 5‑10 °C los valores habituales durante periodos prolongados. La reducción se debe a la pérdida de la eficiencia fotosintética, al aumento de polen estéril y al estrés hídrico que acompaña a las altas temperaturas. "El calor extremo es un importante multiplicador de riesgos, pues intensifica la sequía, favorece plagas y aumenta la vulnerabilidad de los sistemas agrícolas", afirma el director general de la FAO, QU Dongyu.

Como respuesta, el informe recomienda dos líneas de acción prioritarias: la mejora genética selectiva para desarrollar variedades más tolerantes al calor y el ajuste de los calendarios de siembra que permita evitar los picos de temperatura críticos. Estas medidas buscan preservar los rendimientos y reducir la exposición de los agricultores a pérdidas súbitas.