Prevalencia del hábito

El estudio, publicado recientemente, analizó a 8.336 personas de 60 años o más en Brasil. Detectó que 12,7 % de los hombres y 9,4 % de las mujeres añaden sal a la comida ya servida.

Factores que explican el uso de sal según sexo

En los hombres, la ausencia de una dieta antihipertensiva duplica la probabilidad de usar sal y vivir solo aumenta el riesgo en un 62 %. En las mujeres, no seguir una dieta antihipertensiva eleva el riesgo 68 %, no consumir fruta 81 %, no comer verduras 40 %, y la residencia urbana duplica la probabilidad.

Limitaciones del estudio y cautela en la interpretación

Al ser observacional y transversal, la investigación solo identifica asociaciones, no causa‑efecto; por tanto, no se puede afirmar que la soledad o la dieta ultraprocesada provoquen el consumo extra de sal. Además, la muestra se limita a mayores de 60 años en Brasil, lo que impide extrapolar los resultados a otras poblaciones.

Gráfica que muestra diferencias de consumo de sal por género