Nuevo estudio revela cómo un lago antiguo integró el río Colorado al Gran Cañón

Un equipo de la Universidad de California ha publicado en Science que el desbordamiento de un lago hace 6,6 millones de años conectó cuencas cerradas y permitió que el río Colorado se incorporara al Gran Cañón. La investigación se basa en dataciones uranio‑plomo de cristales de circón extraídos de la Formación Bidahochi, situada al este del cañón.

Cómo el desbordamiento del lago facilitó la erosión del cañón

Los investigadores dataron cristales de circón contenidos en capas de ceniza volcánica y areniscas, obteniendo una edad de 6,6 Ma. Ese dato confirma la presencia de sedimentos típicos del río Colorado en la cuenca en esa época, lo que indica que el lago se desbordó y unió cuencas previamente aisladas. "El desbordamiento del lago fue el factor clave que permitió la integración del río en el cañón", afirman los autores. La nueva agua y los sedimentos aceleraron la erosión de la meseta de Kaibab, facilitando la apertura del cañón.

Contexto: hipótesis previas sobre la formación del Gran Cañón

Antes se debatía entre dos ideas principales: que el río había tallado el cañón mediante flujos subterráneos que debilitaron la roca, o que una erosión regresiva había avanzado desde el oeste. El nuevo hallazgo muestra que, aunque esos procesos continuaron, el desbordamiento del lago fue el desencadenante que conectó el río con el cañón. Esta visión complementa estudios sobre la influencia del clima, como el informe que relaciona el con la erosión fluvial reciente en la zona ().