Guerra en Irán

El 28‑feb EE. UU. e Israel lanzaron una serie de ataques aéreos coordinados contra instalaciones nucleares y de defensa en Irán. Los bombardeos destruyeron varios centros de radar y dejaron sin vida al líder supremo Ali Jamenei. "El ataque constituye una agresión directa contra la soberanía iraní", declaró el Ministerio de Defensa de Irán.

Tras la muerte de Jamenei, Irán activó su red de defensa aérea y disparó más de 30 misiles desde bases en el interior del país hacia objetivos militares estadounidenses en Irak, Siria y Arabia Saudí. Los misiles alcanzaron bases de la Fuerza Aérea y depósitos de combustible, sin que se reportaran bajas entre el personal estadounidense.

En respuesta, el Alto Mando de la Armada iraní anunció la imposición de un control estricto sobre el estrecho de Ormuz. Se desplegaron patrullas de fragata, sistemas de vigilancia satelital y torpedos de corto alcance para inspeccionar cualquier embarcación que intente cruzar sin autorización. "La seguridad del estrecho es vital para la economía global", advirtió un oficial del ejército iraní.

Reacción UE y EE. UU.

El mando central de operaciones militares de EE. UU. (CENTCOM) emitió la orden de que 31 buques, en su mayoría petroleros, den la vuelta o regresen a puerto como parte del bloqueo. El 85 % de los buques obligados cumplieron la directiva, mientras que el resto intentó negociar paso bajo escolta.