El miércoles 23 de abril, representantes de Sumar, el PP y varios partidos autonómicos se encontraron en el hemiciclo del Congreso para acordar una estrategia que obligue al Gobierno socialista a aprobar la propuesta de nacionalidad saharaui.
Sumar y PP presionan al PSOE para nacionalizar a los saharauis
En la reunión participaron los diputados Tesh Sidi (Más Madrid) y Enrique Santiago (IU) del grupo Sumar, junto a parlamentarios del PP, ERC, Bildu, PNV, Podemos y BNG. También estuvo presente Abdulah Arabi, representante del Frente Polisario en España. La cita se describió como la prueba de que existe una mayoría parlamentaria capaz de aprobar la medida sin necesidad del voto del PSOE. «Hay una mayoría democrática que exige que la norma salga adelante», afirmó Sidi.
Detalles de la exclusión y el bloqueo parlamentario
La propuesta de ley, presentada por Sumar en abril de 2024, concede la nacionalidad por carta de naturaleza a los nacidos bajo administración española antes del 26‑feb‑1976 y a sus descendientes. En su forma original, el texto incluía a los apátridas saharauis, pero la versión final aprobada por el Consejo de Ministros los excluyó. Sumar acusa al PSOE de haber realizado esa exclusión por su alineación política con Israel y Marruecos, citando el giro de la política exterior española en 2022 que reconoció la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental. El rechazo del PSOE se materializó en la Comisión de Justicia, presidida por un diputado socialista que, según fuentes de Sumar, impidió el avance de la tramitación.
Posibles pasos siguientes y presión al Gobierno
Tras la reunión, Sumar y sus aliados plantean dos líneas de acción. Primero, una reforma reglamentaria que permita incluir a los saharauis en la regularización extraordinaria ya aprobada por el Consejo de Ministros. Segundo, forzar el desloqueo de la ley de nacionalidad saharaui para que pase directamente a la fase de ponencia y, eventualmente, al Pleno, evitando la comisión donde se ha estancado. La estrategia incluye solicitar al PSOE que revierta su postura y facilite el trámite, bajo la amenaza de una presión parlamentaria conjunta que podría aislar al Gobierno en una cuestión de derechos humanos y política exterior.
El desenlace de este enfrentamiento determinará si España avanza en la solución de la situación de los saharauis o mantiene la postura de bloqueo que ha generado críticas tanto dentro como fuera del Congreso. La próxima semana se espera la reunión de la Comisión de Justicia, que podría definir si la norma avanza o se mantiene estancada, con importantes repercusiones para la política migratoria y la relación de España con Marruecos.
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Corresponsal Política
Periodista política con más de 15 años de experiencia cubriendo el Congreso de los Diputados.
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