Muerte de Djibo

El león Djibo, con 27 años, falleció el 28 de abril en el refugio francés Tonga Terre d'Accueil. Los veterinarios optaron por la eutanasia tras varios días sin comer ni poder desplazarse. "El fin de un reino", fue la frase que emitió el refugio al comunicar la muerte.

Estado de salud y antecedentes

Djibo llegó al refugio en 2012, rescatado de un circo que lo mantenía en condiciones precarias. Junto a la leona Yendi, ambos estaban muy débiles, pero lograron estabilizarse gracias a una alimentación controlada y a cuidados veterinarios intensivos.

Yendi murió en 2016; desde entonces Djibo convivió con otra compañera hasta su fallecimiento en 2024. Durante esos años, el león recibió chequeos mensuales, vacunas y una dieta rica en carne fresca que le permitió mantener una condición física adecuada para su edad avanzada.

Hasta mediados de abril, el animal mostraba una salud estable y seguía participando en las actividades de enriquecimiento del refugio. De repente, dejó de alimentarse y perdió la movilidad, lo que obligó a los veterinarios a decidir la eutanasia para evitarle sufrimientos prolongados.

Longevidad felina y su relevancia

En la naturaleza, los leones rara vez superan los de vida; en cautiverio, el límite habitual está alrededor de los . Los de Djibo representan una excepción extrema que evidencia la calidad del cuidado recibido y la atención pública al bienestar animal.