Resumen del hecho

El martes un dron de origen ucraniano fue derribado por cazas F‑16 rumanos pertenecientes a la misión de vigilancia aérea de la OTAN sobre el espacio aéreo de Estonia. La intervención se realizó bajo la autoridad de la Policía Aérea del Báltico, que opera desde Lituania.

La acción se produjo en la zona sur del país, a escasas decenas de kilómetros de la frontera con Rusia, y fue comunicada de inmediato por la Alianza Atlántica.

Detalles del incidente y declaraciones oficiales

Los sistemas de defensa estonios detectaron el dron sobre el lago Võrtsjärv, activando los protocolos de intercepción. El ministro de Defensa estonio, Hanno Pevkur, confirmó que los sensores de las Fuerzas de Defensa registraron el objetivo y ordenaron su neutralización.

"Rusia continúa redirigiendo drones ucranianos hacia los países bálticos mediante guerra electrónica. Pedimos disculpas a Estonia y a todos nuestros amigos bálticos por estos incidentes no intencionados", declaró el ministro de Exteriores ucraniano, Serguí Tiji, añadiendo que Ucrania colabora estrechamente con sus expertos para evitar futuras desviaciones.

Contexto geopolítico en la región báltica

El derribo se enmarca en una escalada de incidentes con drones que, según fuentes ucranianas, son desviados por mediante medios electrónicos. En los últimos días, dos drones ucranianos impactaron en Letonia, provocando la dimisión de la primera ministra y una crisis de gobierno en el país.