El gobierno chino aprobó en 2016 la introducción de matrículas verdes para los vehículos de nuevas energías (NEV) y mantuvo las azules para los de gasolina, una diferenciación que facilita la gestión del tráfico y los incentivos municipales.
Las placas verdes presentan caracteres negros sobre fondo verde, mientras que las azules usan números blancos sobre fondo azul. Ambas miden 440 × 140 mm y combinan un carácter en pinyin que indica la provincia con una letra latina que identifica el tipo de vehículo. Desde 1994 las azules son estándar para la gasolina; las verdes surgieron con la política de estímulo a la electrificación.

Placas de matrícula chinas con colores diferenciados
El cambio de color responde a la necesidad de identificar rápidamente los NEV, que gozan de privilegios como acceso a zonas de bajas emisiones y tarifas de estacionamiento reducidas. En ciudades como Shanghai predominan las verdes, mientras que en Pekín todavía se observan más azules, aunque la tendencia apunta a una sustitución gradual.





