¿Quiénes pueden cobrar la pensión no contributiva a los 65 años?

La normativa vigente reconoce el derecho a la pensión no contributiva de jubilación a las personas mayores de 65 años que residan legalmente en España y no cuenten con rentas suficientes. Está pensada, en particular, para las mujeres que durante toda su vida se dedicaron al hogar sin generar cotizaciones a la Seguridad Social.

Requisitos y cuantía en 2026

Para solicitar la ayuda se exigen tres condiciones:

Edad: al menos 65 años el día de la solicitud. Residencia: haber vivido en territorio español un mínimo de 10 años entre los 16 años de edad y la fecha de la solicitud, con al menos dos años consecutivos inmediatamente anteriores. Recursos: ingresos personales y, si procede, los de la unidad de convivencia por debajo del umbral fijado por el Imserso.

La cuantía íntegra para 2026 es de 8.803,20 € anuales (14 pagas), lo que equivale a 628,80 € al mes. Si la solicitante convive con otras personas que también perciben la pensión o tiene ingresos superiores, el importe se reduce, pero nunca por debajo del 25 % del total, es decir, 2.200,80 € al año.

Contexto del régimen de pensiones no contributivas

Esta ayuda asistencial nació para cubrir la falta de protección de quienes, como muchas amas de casa, no pudieron acumular cotizaciones. A diferencia de la pensión contributiva, que requiere al menos 15 años cotizados, la no contributiva se basa exclusivamente en la edad, la residencia y la vulnerabilidad económica.

El Imserso indica que la pensión se paga de forma individual, aunque cuando varios beneficiarios conviven en el mismo domicilio el importe se reparte entre ellos. En caso de que la persona haya tenido algún empleo remunerado y haya alcanzado los requisitos de cotización, puede optar por la pensión contributiva, que suele ser más elevada.

Qué puede ocurrir a continuación

Con la llegada de la edad de jubilación, las mujeres que han dedicado su vida al hogar deben revisar su situación y, si cumplen los requisitos, solicitar la pensión no contributiva antes de que venza el plazo de solicitud. La ayuda representa una fuente de ingresos esencial para mantener la autonomía y cubrir gastos básicos.

Para quienes buscan complementar sus recursos, el Ingreso Mínimo Vital compatible con trabajo puede ser una alternativa. Asimismo, la Seguridad Social permite seguir cobrando tras un año de baja sin tribunal médico ofrece información sobre otros derechos de los jubilados.

Nines Díaz
Nines Díaz

Editor de Economía

Economista y periodista especializado en mercados financieros y política monetaria europea.

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