Seguridad de casetas en la Feria de Sevilla: caída de heridos por cristales rotos
La orden del Ayuntamiento de sustituir los vasos de cristal por plástico ha reducido los cortes en la feria. El martes se registraron 39 heridos, el miércoles 16 y el jueves 4, frente a más de 60 antes de la medida.
El delegado de Fiestas Mayores, Manuel Alés, calificó la tendencia a la baja como "un éxito considerable" y agradeció la labor conjunta de la Policía Local, Protección Civil y los titulares de casetas. Destacó que la medida ha permitido seguir disfrutando de la fiesta sin riesgos mayores.
Cómo se aplicó la normativa y la respuesta de los vigilantes
En cada caseta se instaló una mesa de salida con vasos y jarras de plástico. Al abandonar el recinto, el asistente entrega el cristal y recibe el sustituto. El proceso es mecánico y conocido por todo el personal de seguridad, que ha recibido una breve capacitación para agilizar el intercambio.
Policía Local y Protección Civil supervisan el cumplimiento durante la noche. Según el informe, el 98 % de los usuarios aceptan el cambio sin problemas. La coordinación entre ambos cuerpos se ha reforzado siguiendo modelos de control como los implementados por los Mossos d'Esquadra en centros educativos catalanes Mossos d'Esquadra en paisano llegan a 13 institutos catalanes.
"Lo tenemos que hacer por ley", afirma Iván, vigilante de la caseta Santa Clara 14. Su testimonio refleja la claridad del mandato y la ausencia de ambigüedad operativa, lo que facilita la labor de control.
Sin embargo, los guardias advierten que el alcohol altera el comportamiento a altas horas. "El problema comienza cuando el alcohol transforma al personal", comenta Santos, guardia de la caseta 210, señalando que intentos de esconder vasos bajo chaquetas son más frecuentes en la madrugada. Estas incidencias se concentran entre la 1 y las 3 de la madrugada.
Cristian, de la caseta Los Desposados, relata: "Intentan engañarte y se meten el vaso entre la chaqueta… algunos se escapan". La presión aumenta cuando la afluencia es masiva y el control resulta más complejo, obligando a los vigilantes a priorizar la seguridad del público.
Los socios de las casetas, que representan la mayor parte del público, a veces rechazan el cambio. "Yo soy socio y pago, no voy a beber en plástico", dice un cliente; el vigilante responde que la norma no distingue entre socios y visitantes y debe respetarse por igual. La resistencia se atenúa cuando se explica que la medida protege a todos.
Loli Herrera, responsable del turno en la caseta AEPA, explica que el trabajo se organiza en tres turnos rotativos para garantizar la vigilancia continua. "Nosotros lo llevamos a rajatabla. No queremos que ningún cristal abandone el recinto", añade, subrayando la disciplina interna del equipo.
Perspectivas y posibles reforzamientos de la medida
El Ayuntamiento estudia reforzar la normativa con sanciones económicas a las casetas que incumplan. Se baraja la instalación de sensores de vidrio en las salidas para detectar intentos de fuga y alertar al personal de forma inmediata.
Asimismo, la autoridad evalúa la ampliación del control a otras áreas del recinto, como los patios interiores, donde el consumo de alcohol también genera riesgos. La experiencia sevillana podría servir de modelo para otras festividades, como el piloto de los Mossos d'Esquadra en centros educativos de Cataluña, que ya muestra resultados positivos Catalunya lanza piloto con Mossos d'Esquadra en centros educativos.
Si la tendencia a la baja se mantiene, los organizadores esperan cerrar la feria sin nuevos incidentes graves. La medida de sustitución de vasos parece consolidarse como un elemento clave de la seguridad en la Feria de Abril, garantizando que la celebración continúe sin que los cristales vuelvan a ser un problema.
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Corresponsal Política
Periodista política con más de 15 años de experiencia cubriendo el Congreso de los Diputados.
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