Denuncia de discriminación en examen de conducir a un hombre trans en Xàtiva

José Joaquín Cerdá, de 40 años, sufrió un trato discriminatorio el pasado miércoles en el centro examinador de Xàtiva. La examinadora se negó a permitirle subir al coche hasta que mostró la cicatriz de su cirugía de reasignación de sexo. Tras exhibir la marca, completó la prueba sin cometer faltas eliminatorias, pero le fue declarado no apto por una supuesta acumulación de faltas leves.

La denuncia se presentó ante la jefatura provincial de Tráfico de la DGT de Valencia, solicitando una investigación del comportamiento de la evaluadora y la revisión del resultado. Cerdá argumenta que la exigencia vulneró su dignidad y que existen procedimientos administrativos menos invasivos para verificar la identidad.

Detalles del incidente y la respuesta del examinado

Al llegar al turno, la examinadora pidió la identificación y, al no aceptar el DNI con el nombre femenino, exigió una prueba tangible. Cerdá, consciente de la vulnerabilidad de la situación, se quitó la camisa y mostró la cicatriz resultante de la mastectomía. "Me puse de los nervios porque no me dejaba subir al coche, me sentí cohibido y eso era lo único que me quedaba", relató el examinado.

Con la cicatriz como prueba, la evaluadora permitió que Cerdá iniciara la prueba práctica. Durante la conducción, el candidato no cometió errores graves; sin embargo, la examinadora anotó una serie de faltas leves que, según ella, justificaron la calificación de . Cerdá sostiene que esas faltas fueron interpretaciones subjetivas influenciadas por el trato recibido.