Expulsión masiva de cantores en la Sagrada Família

El 10 de junio de 2026 la Sagrada Família fue escenario de una expulsión sin precedentes: 600 cantores fueron obligados a abandonar la basílica durante la misa solemne presidida por el Papa. Los músicos, agrupados bajo el nombre autoproclamado de "Cantores Rebeldes", pretendían interpretar el himno catalán Els Segadors y exhibir símbolos independentistas. La autoridad eclesiástica y la policía actuaron de forma coordinada y, sin que se produjera resistencia, los expulsaron del recinto.

Los cantores llegaron al templo con partituras modificadas y banderas que alzaban en silencio mientras los coros oficiales cantaban. Al momento de iniciar la pieza prohibida, guardias de la Guardia Urbana intervinieron, ordenando la salida inmediata. Los músicos obedecieron y fueron escoltados fuera del altar, sin que se registraran enfrentamientos.

Motivos, reacción policial y eco cultural

Los organizadores alegaron que su intención era "recordar la historia reciente de Cataluña" y ofrecer una "nota de nostalgia política" en un acto de máxima visibilidad. La elección de *Els Segadors, símbolo del movimiento independentista, provocó la reacción inmediata de la seguridad, que consideró la acción una vulneración del orden litúrgico y una posible provocación política.