Cáncer de próstata y la frecuencia de eyaculación: lo que revela la ciencia
Un estudio publicado en el American Journal of Clinical Oncology ha demostrado que los hombres que buscan información sobre el cáncer de próstata en internet muestran una tasa de arrepentimiento con su tratamiento mucho mayor que los que consultan a su médico. El estudio también confirma que la creencia de que 21 eyaculaciones mensuales reducen el riesgo de la enfermedad carece de respaldo científico.
Ilustración que muestra la próstata y la información errónea sobre la frecuencia de eyaculación como factor protector.
Según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), 34.833 hombres recibirán diagnóstico de cáncer de próstata en España este año. Además, el 43% de los pacientes que se informan en internet expresan arrepentimiento, frente al que acuden a su médico.
"La desinformación no solo genera dudas, también puede retrasar la consulta y llevar a interpretaciones erróneas del PSA", explica el Dr. Fernando Gómez Sancha, director médico en ICUA.
El Dr. Gómez Sancha subraya que la frecuencia de eyaculación no aparece en ninguna guía clínica como factor protector. La evidencia disponible muestra que la actividad sexual no modifica los marcadores de riesgo ni la aparición de células cancerosas.
El estudio también señala que la mayoría de los usuarios confían en fuentes no verificadas, lo que aumenta la probabilidad de decisiones médicas equivocadas.
Mitos desmentidos: PSA, tacto rectal y la supuesta protección de la eyaculación
El antígeno prostático específico (PSA) no diagnostica cáncer por sí solo; solo indica la necesidad de una evaluación adicional. Un PSA elevado puede deberse a hiperplasia benigna, prostatitis u otros factores, por lo que su interpretación requiere considerar edad, evolución y volumen prostático.
El tacto rectal, aunque útil como complemento, no descarta la enfermedad cuando es normal. Las guías actuales combinan PSA, factores de riesgo y, cuando está indicado, resonancia magnética o biopsia para confirmar o descartar el diagnóstico.
No existe evidencia científica que relacione la frecuencia de eyaculación con una menor incidencia de cáncer de próstata. Los estudios revisados no encontraron diferencias significativas en la tasa de cáncer entre hombres con alta o baja frecuencia sexual.
Consecuencias y recomendaciones para los hombres
Los expertos recomiendan acudir al médico ante cualquier duda sobre el PSA o síntomas urinarios, en lugar de confiar en búsquedas en internet. La interpretación correcta del PSA y la valoración clínica son esenciales para decidir si se requiere una biopsia o una vigilancia activa.
Se aconseja seguir las guías de detección precoz, que incluyen pruebas de PSA periódicas a partir de los 50 años o antes en casos de antecedentes familiares. La vigilancia activa es una opción segura para tumores de bajo riesgo, siempre bajo control médico.
En conclusión, la única forma de reducir el riesgo de diagnóstico tardío es informarse a través de profesionales de la salud y no de rumores en la red. La detección temprana y el seguimiento médico adecuado siguen siendo las mejores armas contra el cáncer de próstata.