Abandono del proyecto del caza europeo de sexta generación – defensa europea
En 2023 Alemania y Francia anunciaron la ruptura del programa iniciado en 2017 para desarrollar un caza de sexta generación, proyecto que también contaba con la participación de España. La decisión se tomó en una reunión bilateral en Berlín, donde ambos gobiernos coincidieron en que los plazos y los costes eran insostenibles.
El caza, previsto para entrar en servicio a mediados de la década de 2030, había sido el núcleo de una estrategia de defensa europea que buscaba reducir la dependencia de los aviones estadounidenses. Con el abandono, se suspende una inversión estimada en ≈100.000 M€, y se abre una brecha tecnológica que la UE deberá cubrir de otra forma.
Causas y repercusiones de la ruptura – defensa europea
Las diferencias industriales fueron la primera grieta: Dassault Aviation en Francia y Airbus Defence and Space en Alemania defendían enfoques de diseño y producción incompatibles. Cada uno buscaba proteger sus cadenas de suministro y los empleos vinculados, lo que encendió una pugna por los futuros contratos.
A esto se sumó la presión presupuestaria. Alemania proyecta un déficit público del , muy por encima del límite del 3 % establecido por la normativa europea. Francia, por su parte, enfrenta recortes en la Ley de Programación Militar 2026, que ha dejado fuera fondos para el Eurodrone y otros proyectos.





