Maratón de Londres 2025: Sabastian Sawe rompe la barrera de las dos horas
Sabastian Sawe dejó sin aliento a la afición británica al terminar el Maratón de Londres 2025 con 1 h 59 min 30 s, la primera sub‑2 h en una carrera oficial. El cronómetro se detuvo cuando el keniano cruzó la línea de meta bajo una lluvia ligera de aplausos.
Sabastian Sawe celebrando su victoria en la línea de meta del Maratón de Londres 2025
El podio quedó marcado por tres tiempos históricos: Yomif Kejelcha llegó segundo en 1 h 59 min 41 s, y Jacob Kiplimo completó la prueba en 2 h 00 min 28 s, consolidando los tres mejores registros de la maratón.
Cómo se logró la hazaña: ritmo, rivales y condiciones
El ritmo medio fue de 2 min 50 s por kilómetro, mantenido gracias a un equipo de liebres de elite que giraban cada cinco kilómetros. El clima templado y parcialmente nublado redujo la resistencia al viento, permitiendo que los corredores mantuvieran la velocidad sin sobrecargas térmicas.
Podio del Maratón de Londres 2025 con Sawe, Kejelcha y Kiplimo
Sawe se benefició de la presión constante de sus rivales. A los 30 km, Kejelcha intentó adelantar, pero el keniano respondió con un sprint de 400 m que lo dejó nuevamente a la cabeza. Kiplimo, por su parte, mantuvo un ritmo constante que le permitió romper la barrera de las dos horas y asegurar el tercer puesto.
"He sido paciente, ahora el mundo ve lo que la disciplina puede lograr", afirmó Sawe tras la carrera.
Contexto histórico: de Spiridon Louis a Kipchoge
Desde que Spiridon Louis ganó el primer oro olímpico en 1896 con 2 h 58 min 55 s, el maratón ha sido una prueba de resistencia y progreso. En 2002, Khalid Khannouchi estableció el récord mundial oficial de 2 h 05 min 42 s, que dominó la década siguiente.
El salto cualitativo llegó en 2019, cuando Eliud Kipchoge corrió 1 h 59 min 40 s en Viena, pero esa marca no se reconoció oficialmente al no ser una competición y al contar con 41 liebres y avituallamiento a medida.
Qué sigue para el maratón: nuevos retos y posibles récords
El éxito de Sawe abre la puerta a una nueva era de competiciones donde los organizadores invertirán más en equipos de liebres y en la optimización del trazado urbano. Se espera que futuros maratones ofrezcan paquetes de apoyo similares, impulsando a corredores como Kejelcha y Kiplimo a intentar superar la marca de 1 h 59 min.
Los aficionados pueden anticipar una ola de intentos en ciudades con climas favorables y recorridos planos, mientras la industria del calzado sigue innovando con modelos de menos de 100 g que reducen la carga mecánica.