Cientos de personas llenaron el Estadio de Gran Canaria, creando un ambiente electrizante que marcó el inicio del encuentro.
El mar de seguidores se pintó de amarillo y azul, formando un mosaico de esperanza que cubrió toda la tribuna.

Ambiente en el Estadio de Gran Canaria
Desde la primera señal de silbato, el rugido colectivo se sintió como una ola que arrastró a todos los presentes, recordando la intensidad de partidos anteriores como el de Málaga elimina a Las Palmas y avanza al playoff final contra Almería.
Los cánticos se entrelazaron con banderas y pancartas, reforzando la identidad del club y su historia.






