Papa León XIV recibe ovación en Las Palmas antes de la misa

El Papa León XIV aterrizó en el Aeropuerto de Gran Canaria a las 18:00 del viernes, acompañado de su comitiva oficial y una escolta de guardias suizos. Al salir del avión, el pontífice subió al papamóvil y se dirigió directamente al Estadio Gran Canaria, donde miles de fieles esperaban su llegada. La hora de la llegada coincidió con el inicio de la jornada de eventos programada por la Conferencia Episcopal, marcando el punto de partida de una visita que se extiende por toda la península.

En el estadio, el pontífice fue recibido con una ovación que duró varios minutos; los cánticos y los aplausos se mezclaron con el sonido de las campanas de la catedral de Santa Ana, visible en el horizonte. La multitud, vestida mayormente de camisetas blancas, agitó banderas y pancartas que pedían paz y solidaridad, creando una atmósfera de unidad que superó cualquier expectativa previa. "Este es un momento histórico para Canarias y para España", declaró el alcalde de Las Palmas en palabras que resonaron entre los asistentes.

El acto inaugural se celebró antes de la misa central, y la presencia del Papa en el estadio marcó un punto de inflexión para la agenda religiosa del país. La ceremonia incluyó una breve intervención del pontífice, en la que resaltó la importancia de la migración como desafío humanitario y llamó a los gobiernos a actuar con compasión. Este mensaje, pronunciado frente a una audiencia internacional, subraya la dimensión geopolítica de la visita.