El 26 de abril de 1986 el reactor 4 de la central nuclear de Chernóbil explotó, y la nube radiactiva cruzó Escandinavia hasta Baviera, donde cayó lluvia ácida y despertó el temor de la población.

Chernóbil 40 aniversario: la lluvia radiactiva que alcanzó Alemania

El 40.º aniversario de la catástrofe vuelve a poner en foco los días de abril de 1986, cuando la lluvia sobre el sur de Alemania llevaba trazas de yodo‑131 y cesio‑137. Los agricultores de la región reportaron suelos empapados y cultivos dañados; los colegios prohibieron setas y lechugas, mientras los medios locales anunciaban una amenaza invisible.

"Nos dijeron que no había peligro inmediato, pero la lluvia caía ácida sobre nuestras cosechas", recuerda Judith, testigo de la época.

Cómo se gestionó la crisis en Alemania y la reacción de la sociedad

El gobierno federal minimizó el riesgo, elevando los límites permisibles de yodo‑131 y cesio‑137 y asegurando que la exposición era "dentro de lo permitido". Se cubrieron areneros con plástico y se emitieron recomendaciones de consumo, pero la información oficial tardó en llegar a sindicatos y trabajadores.

Doris, operaria de la Confederación Alemana de Sindicatos, describió la falta de datos como "una decisión tomada en un cajón de ministerios, lejos de la mesa donde dejaba el café cada mañana". La desconfianza se tradujo en protestas y en la ocupación de salas sindicales, donde la población exigía transparencia.