Detención en Cassà de la Selva
Los Mossos d'Esquadra detuvieron el 10 de abril en Cassà de la Selva (Girona) a un hombre de 52 años que gestionaba una perrera sin registro con 18 perros en malas condiciones y ocultaba una plantación subterránea de cannabis. Los vecinos habían alertado a la Guardia Civil por el deterioro del animal, lo que llevó a la denuncia oficial a la URMA. Los agentes se presentaron en la finca a primera hora del día.
Detalles de la inspección y la plantación clandestina
Al llegar, los agentes constataron la ausencia de autorización como núcleo zoológico o perrera deportiva, y detectaron problemas de higiene y mantenimiento tanto en los animales como en la infraestructura. Los perros, en su mayoría de razas mixtas, mostraban pelaje sucio, signos de desnutrición y ausencia de atención veterinaria. Durante la inspección, los Mossos descubrieron una tapa metálica en el suelo de la barraca que daba acceso a dos habitaciones mediante escaleras de metal. Al descender, hallaron un sótano con 176 plantas de marihuana, de casi un metro de altura y en fase avanzada de floración. Las plantas, alineadas en bandejas de cultivo, estaban regadas con sistemas automáticos que mantenían la humedad adecuada. El cultivo estaba equipado con 22 transformadores, , cuatro ventiladores, dos aires acondicionados y cuatro filtros de aire, todo conectado a un sistema de ventilación forzada que garantizaba el crecimiento de la cosecha. El consumo eléctrico estimado superaba los 5 kW, lo que explicaba la presencia de varios transformadores y sistemas de refrigeración.






