Explosión en Teherán y condiciones de Irán para negociar con EE.UU.
Una potente explosión sacudió el centro de Teherán la madrugada del 28 de febrero, dejando varios muertos y cientos de heridos. El gobierno iraní calificó el hecho como un acto de sabotaje y, en respuesta, anunció que solo reanudará las conversaciones con EE.UU. si Washington retira todas las sanciones y garantiza la libre navegación en el estrecho de Ormuz.
Irán exige, además, la retirada inmediata de las tropas estadounidenses de la región y el cese de cualquier apoyo a grupos armados que operen contra su territorio. Estas demandas fueron presentadas por el presidente del Parlamento iraní, Mohamed Baqer Qalibaf, en un comunicado oficial.
Detalles de la escalada militar y el control del estrecho de Ormuz
El 28‑feb también marcó el día en que EE.UU. e Israel lanzaron un ataque conjunto contra instalaciones estratégicas iraníes, matando al líder supremo Ali Jamenei. En respuesta, Irán disparó misiles contra bases estadounidenses en varios países del Oriente Medio y reforzó el control del estrecho de Ormuz, declarando una "vigilancia estricta" sobre todos los buques que transiten.
Aunque el estrecho se reabrió parcialmente para el tráfico comercial, los buques deben solicitar autorización a las autoridades iraníes y están sujetos a inspecciones exhaustivas. Esta medida ha encarecido el transporte de crudo y ha elevado los precios del petróleo en los mercados internacionales.





