Ingreso hospitalario
El pasado viernes, en plena Feria de Abril, el torero Curro Romero sufrió una fuerte crisis de aspiración que le provocó una neumonía y obligó a su traslado al Hospital Universitario Virgen de la Macarena, en Sevilla. Según declaró su esposa, Carmen Tello, el episodio se produjo mientras el torero intentaba comer; el Parkinson que padece le dificulta la deglución, lo que favorece la entrada de alimentos al pulmón y desencadena infecciones respiratorias.
Tras la llegada a urgencias, el equipo médico ingresó a Romero en observación y le administró un tratamiento intensivo de antibióticos. La intervención fue rápida, pero la gravedad del cuadro obligó a mantenerlo bajo vigilancia durante varias horas.
Respuesta de Carmen Tello
Carmen Tello confirmó que, tras la estabilización, el torero fue dado de alta y regresó a su domicilio. Sin embargo, la familia sigue vigilante, pues la combinación de Parkinson y episodios de aspiración aumenta el riesgo de recaídas.
En la llamada al programa *Y ahora Sonsoles, la esposa describió con voz serena pero visiblemente conmovida los momentos de incertidumbre: «Esta vez me he asustado bastante porque, no soy exagerada y siempre lo dejo en manos de los médicos…».
El llamado al 061 y la pronta llegada de la ambulancia fueron cruciales, según explicó Tello, que señaló la dificultad de contactar a los amigos del torero durante la feria, muchos de los cuales estaban de viaje.
Parkinson y riesgo de aspiración
El Parkinson, enfermedad neurodegenerativa que afecta al control motor, es la causa subyacente de la dificultad para tragar. En pacientes como Romero, la pérdida de reflejos de deglución convierte cualquier comida o bebida en un potencial peligro.
Los especialistas advierten que la aspiración pulmonar es una complicación frecuente en la enfermedad de Parkinson avanzada. La presencia de una neumonía en este contexto no solo prolonga la estancia hospitalaria, sino que también empeora el pronóstico a largo plazo.
Pronóstico y cuidados futuros
A pesar de la gravedad, la respuesta del cuerpo de Romero fue favorable. Los antibióticos lograron controlar la infección, y los médicos indicaron que puede continuar su tratamiento habitual en casa, siempre bajo estricta observación.
Carmen Tello agradeció el apoyo recibido y recordó que, días antes del ingreso, notó en su marido un estado de ánimo más bajo y cierta tristeza, señales que ahora interpreta como posibles indicios de la enfermedad.
El torero, figura emblemática de la tauromaquia española, ha sido objeto de admiración y también de debate cultural. Su situación de salud vuelve a poner en relieve la fragilidad humana detrás del mito del torero invencible.
En los próximos días, la familia seguirá el consejo médico de evitar alimentos sólidos que puedan desencadenar nuevas aspiraciones y mantendrá una vigilancia estrecha de los síntomas respiratorios. La comunidad torera y el público en general observan con esperanza una recuperación sin contratiempos.
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Redactor de Deportes
Periodista deportivo. Cubre la Liga y la selección española de fútbol.
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