Tom Kucharz declara declive de la hegemonía estadounidense

Tom Kucharz, investigador social de Ecologistas en Acción, declaró en su ponencia "Desarmar el negocio de la guerra: por una geopolítica de la paz" que la hegemonía de EE.UU. lleva 15 años en retroceso. "La hegemonía estadounidense se está erosionando de forma constante desde hace más de una década", sostuvo el experto. Su diagnóstico parte de la observación de que la influencia militar y económica de Washington ya no domina los foros internacionales como antes.

Factores que explican el descenso de la influencia de EE.UU.

El declive se atribuye a tres grandes bloques. Primero, el complejo militar‑industrial mantiene una dependencia europea del 65 % de armas de origen estadounidense; en los últimos tres años las importaciones se han duplicado, reforzando la vulnerabilidad de la UE. Segundo, la competencia de China avanza en tecnología, infraestructura y alianzas estratégicas, erosionando la posición de EE.UU. en Asia y África. Tercero, el propio MAGA debate tres líneas de estrategia interna: reconstrucción económica nacional, foco militar exclusivo en China o intervención global en todos los conflictos posibles. Cada una refleja una visión distinta sobre cómo detener el descenso de poder.

Repercusiones geopolíticas y escenarios futuros

Si la tendencia continúa, las alianzas tradicionales podrían reconfigurarse. Europa podría buscar diversificar sus fuentes de defensa, incrementando la cooperación con países como Alemania, Francia y, potencialmente, con naciones asiáticas no alineadas con China. Los recursos estratégicos —petróleo, gas y minerales críticos— podrían convertirse en nuevos focos de conflicto, con potencias rivales compitiendo por el acceso. EE.UU., por su parte, podría adoptar una postura más agresiva contra China, o bien retraerse y dejar vacíos que otros actores llenen. En cualquier caso, el declive de la hegemonía estadounidense implica una mayor incertidumbre para la seguridad global y para la economía de los países dependientes de sus decisiones.

En conclusión, la advertencia de Kucharz invita a los gobiernos y a la ciudadanía a replantear sus estrategias de defensa y a buscar alternativas que reduzcan la dependencia de un poder en declive. El futuro de la política internacional podría definirse ahora por la capacidad de adaptarse a un orden multipolar emergente.

Ana Gutierrez
Ana Gutierrez

Corresponsal Internacional

Corresponsal internacional con base en Bruselas. Experta en asuntos europeos.

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