Resumen del accidente

El 18 de enero de 2024 un tren de alta velocidad Iryo y un tren regional colisionaron cerca de Adamuz, en la provincia de Córdoba. El siniestro dejó 46 muertos y decenas de heridos. La tragedia reactivó el debate sobre la seguridad ferroviaria en España.

Conclusiones preliminares de la CIAF

La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) ha entregado al juzgado de Montoro un informe que señala una rotura del carril como origen del descarrilamiento. Según el documento, el coche 6 del tren Iryo pasó por el punto de rotura a las 19:43:33, momento en el que se produjo el fallo estructural del hilo exterior de la vía 2. "No se evidencia en los datos analizados que existan anomalías en ninguno de los dos trenes implicados antes del segundo 19:43:33", afirman los investigadores.

Análisis técnico de la rotura

El informe detalla que la inspección de la vía había detectado una microfractura en el carril que, bajo la carga del tren a alta velocidad, se propagó rápidamente. Los sensores de la infraestructura registraron una variación de la vibración justo antes del accidente, pero la magnitud no superó los umbrales de alerta establecidos. La CIAF concluye que la falla se originó en la propia pieza de vía y no en los sistemas de frenado o en la señalización.