Resumen del incidente

En la mañana del pasado domingo, tres hoteles de la zona de Sant Antoni de Portmany comenzaron a llenar sus piscinas con agua de la red municipal. El consumo simultáneo agotó la capacidad de la infraestructura de FACSA, la empresa gestora del abastecimiento, y provocó una caída de presión que dejó sin agua a un bloque de tres edificios entre 7 h y 18 h. Entre los afectados se encontraba la heladería artesanal de Francesca Basta, que tuvo que suspender la producción y la venta durante casi todo el día.

Cómo y por qué se produjo el corte

El sistema de distribución de agua de la localidad está dimensionado para atender la demanda residencial y comercial habitual. Cuando los tres establecimientos hoteleros conectaron sus mangueras al mismo tiempo, la extracción superó la capacidad de bombeo disponible. FACSA confirmó que el flujo excedente provocó una pérdida de presión que se tradujo en cortes parciales en los grifos de los pisos más altos del bloque afectado. La concejala de Medio Ambiente, Josefa Torres, describió el hecho como "un pequeño problema de presión durante unas horas" y aseguró que no es frecuente, aunque reconoce que la apertura simultánea de comercios y hoteles en temporada alta aumenta la probabilidad de incidentes.

Testimonios de los vecinos