Iberdrola propone separar funciones de Red Eléctrica

En la presentación de resultados del primer trimestre, Ignacio Sánchez‑Galán, presidente ejecutivo de Iberdrola, pidió distinguir entre el "negocio" de gestionar la red de transporte y la "responsabilidad pública" de operar el sistema eléctrico. La propuesta surge tras el apagón del 28‑abril, que según la compañía se debió a una planificación inadecuada y a la falta de energía síncrona.

Motivos y costes de la propuesta

Iberdrola argumenta que mezclar ambas funciones crea riesgos: el operador del sistema debe garantizar la continuidad del suministro, mientras que la gestión de la red persigue la rentabilidad. La ausencia de energía síncrona, pese a que había capacidad disponible, provocó la caída masiva. Además, Red Eléctrica ha asumido 666 millones de euros en costes extra en los últimos once meses al operar en "modo reforzado" con más centrales de gas. Iberdrola solicita que esos gastos se reconozcan como costes regulados para que no repercutan en la factura de la luz.

Posibles repercusiones y próximos pasos

La empresa plantea tres líneas de acción: (1) una separación legal de la actividad de transporte y la de operación del sistema; (2) la inclusión de los 666 M€ como coste regulado, siguiendo el modelo de otros países; y (3) abrir el debate sobre la liberalización de la red de transporte en España, donde Red Eléctrica actúa como transportista único con un 20 % de participación estatal. Una eventual escisión podría crear un operador independiente que se centre exclusivamente en la seguridad del suministro, mientras que la parte de negocio quedaría abierta a la iniciativa privada. El tema ya forma parte del discurso de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, que ha abierto un expediente sancionador contra Red Eléctrica.