Bibliotecas de montaña: el proyecto de José María Goñi llega a toda España
José María Goñi, empresario y ex taxista, fundó la Fundación Art i Paraula y destinó 100 000 € para instalar pequeñas bibliotecas en parajes de difícil acceso. En los últimos cinco años se han puesto en marcha diez unidades: cinco en Cataluña, una en Aragón, tres en Mallorca y una en Valencia. Cada una funciona como un refugio de lectura para residentes que carecen de una biblioteca pública cercana.
Cómo y por qué se construyen las bibliotecas en parajes recónditos
Las bibliotecas se montan en estructuras ligeras que pueden transportarse con camiones de voluntarios. Cada punto cuenta con 200 libros divididos en tres secciones —narrativa, poesía e infantil‑juvenil— y 30 voluntarios que rotan el fondo cada dos meses. Los voluntarios también se encargan de trasladar el mobiliario y de organizar actividades culturales locales. Goñi explica que la iniciativa nace de su propia transformación: "La lectura me salvó del anonimato del volante; ahora quiero que esa salvación llegue a los niños que viven entre montañas".
Contexto cultural: la falta de acceso a la lectura en zonas rurales
En muchas áreas de la sierra española la densidad de bibliotecas públicas es prácticamente nula. Los niños deben desplazarse varios kilómetros para encontrar un libro, lo que reduce su hábito lector y limita sus oportunidades educativas. Estudios locales indican que la ausencia de espacios de lectura se traduce en menores índices de alfabetización y menor cohesión social. La presencia de una biblioteca, aunque sea itinerante, genera un punto de encuentro cultural que revitaliza la vida del pueblo. Para ilustrar este problema, muestra la disparidad entre centros urbanos y comunidades de montaña.





