Camil Ros (UGT) afirma que un patrón de toda la vida supera a la IA

En una entrevista concedida a El Periódico el pasado lunes, Camil Ros, secretario general de UGT Catalunya, afirmó que prefiere a un jefe tradicional antes que a la inteligencia artificial en la gestión de los centros de trabajo. "Un patrón de toda la vida es mejor que la IA y que muchos directivos salidos de IESE o Esade", señaló con rotundidad. Ros remarcó que la experiencia humana permite resolver problemas de forma más humana y cercana, algo que la IA no puede replicar en la relación laboral.

Detalles de la entrevista y contexto sindical

El dirigente sindical explicó que UGT Catalunya cuenta con aproximadamente 119.000 afiliados, lo que la convierte en una de las organizaciones más representativas de la comunidad. Según Ros, los convenios colectivos negociados por el sindicato son esenciales para evitar que se aplique únicamente el salario mínimo de 1.200 euros. El principal problema que afecta a la población trabajadora, según Ros, es el poder adquisitivo. En los años 80 y 90, aseguró, existía un mayor equilibrio entre ingresos y gastos, situación que se ha erosionado con la inflación y la falta de ajustes salariales. En cuanto a la acción sindical, recordó que la última huelga general liderada por UGT bajo su mandato tuvo lugar en , contra las reformas laborales del Partido Popular. Esa protesta logró la paralización de varios sectores y reforzó la capacidad de negociación del sindicato. Ros también advirtió sobre el impacto de la en el empleo, señalando que la automatización podría generar despidos masivos si no se acompañan de políticas de reconversión. Para profundizar en el tema, consulte el artículo . El poder adquisitivo sigue siendo la prioridad del sindicato, que ha amenazado con nuevas protestas salariales si la patronal no cede a sus demandas. Más información sobre esas amenazas se encuentra en . De cara al futuro, Ros indicó que el sindicato seguirá vigilando la implantación de tecnologías de IA en las empresas y que, de ser necesario, organizará nuevas movilizaciones para defender los derechos salariales y laborales de sus afiliados. En conclusión, la postura de Camil Ros refleja la resistencia de los sindicatos catalanes frente a la digitalización sin garantías sociales, recordando a los trabajadores que la defensa del poder adquisitivo sigue siendo la prioridad número uno.