El viernes se cumple el plazo de 60 días que la Constitución estadounidense impone al presidente para solicitar al Congreso la autorización de una intervención militar sostenida contra Irán. El secretario de Defensa Pete Hegseth declaró que el alto el fuego acordado el 7 de abril anula ese conteo, permitiendo a la administración continuar sin nuevo aval legislativo.

La Constitución reserva al Congreso la facultad de declarar la guerra. Sin embargo, la Ley de Poderes de Guerra de 1973 autoriza al presidente a iniciar una acción militar limitada en caso de emergencia, siempre que la operación no supere los 60 días sin autorización del Congreso. La administración sostiene que la tregua interrumpe la continuidad de las hostilidades iniciadas el 28 de febrero, por lo que el reloj legal se detiene.

"A los efectos de la Resolución sobre Poderes de Guerra, las hostilidades que comenzaron el sábado 28 de febrero han terminado", afirmó Hegseth en declaraciones a la prensa.

Implicaciones internacionales y escenarios posibles

EE. UU. mantiene un bloqueo naval al estrecho de Ormuz en represalia por el cierre iraní del paso estratégico. Ese estrecho canaliza aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial; la medida ha impulsado el precio del Brent por encima de 126 USD por barril, el nivel más alto desde 2022. La presión sobre la economía global se traduce en inflación más alta y revisiones a la baja del crecimiento.

Irán calificó la medida como una "derrota vergonzosa" y describió el bloqueo como una "continuación de las operaciones militares". Las negociaciones en Islamabad, iniciadas el 11 de abril, se encuentran estancadas, lo que dificulta una salida diplomática al corto plazo.

En el frente libanés, la violencia persiste. Israel sigue atacando al grupo proiraní Hizbulá, que ha dejado al menos 17 muertos en la última jornada. La embajada estadounidense en Líbano ha pedido una reunión entre dirigentes libaneses e israelíes, mientras el presidente Trump espera recibir al presidente libanés Joseph Aoun y al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu en las próximas dos semanas.

Perspectivas a corto plazo

Un alto cargo de la administración barajó la posibilidad de prolongar el bloqueo de Ormuz durante varios meses. De mantenerse, el Congreso podría verse presionado a aprobar una autorización formal o a imponer restricciones al ejecutivo. Mientras tanto, los mercados seguirán reaccionando a la volatilidad del crudo, y los países dependientes del paso de Ormuz observarán con creciente inquietud la falta de una solución diplomática.

Conclusión

El viernes marca un punto crítico para la política exterior de EE. UU.: la administración busca evitar la intervención del Congreso mientras mantiene una presión militar y económica sobre Irán. La evolución del bloqueo, la respuesta iraní y la situación en Líbano determinarán si el presidente Trump logra sostener su estrategia sin un respaldo legislativo, o si el Congreso impone un nuevo marco al conflicto.

Ana Gutierrez
Ana Gutierrez

Corresponsal Internacional

Corresponsal internacional con base en Bruselas. Experta en asuntos europeos.

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