Tauromaquia e infancia: expertos advierten riesgos psicológicos
Los principales centros de psicología infantil de España han publicado un informe que afirma que menores de edad no poseen las herramientas cognitivas y emocionales para comprender la violencia inherente a la tauromaquia. El documento, presentado ayer en Madrid, insta al legislador a delimitar con precisión los contenidos que pueden presenciar los menores para proteger su salud mental.
Impacto de la tauromaquia en la infancia
Según el informe, la exposición a la muerte violenta de un toro genera una sobrecarga emocional que puede interferir en el desarrollo de la empatía y la regulación del miedo. "Los niños asisten a un espectáculo donde la sangre y el aplauso se combinan, y esa mezcla dificulta que aprendan a distinguir entre lo aceptable y lo cruel", explica la psicóloga infantil María López. Estudios neurocognitivos citados en el reporte indican que el cerebro de los menores sigue en fase de consolidación hasta los 18 años, lo que les impide procesar adecuadamente situaciones de sufrimiento extremo.
El Comité de los Derechos del Niño de la ONU lleva señalando a España, desde 2018, la necesidad de proteger a la infancia de contenidos perturbadores. Los expertos piden que la legislación incluya sanciones para organizadores que permitan la presencia de menores en plazas de toros, y que se promueva la educación sobre el respeto animal en las escuelas.
Contradicciones en la defensa de la tauromaquia y la censura cultural
Resulta paradójico que los defensores de los toros, que reclaman la preservación de la tradición, simultáneamente impulsan la censura de contenidos vinculados a la diversidad sexual. En varias declaraciones públicas, asociaciones taurinas han exigido la retirada de libros sobre la comunidad LGBT de bibliotecas escolares, argumentando la protección de la moral infantil. Esta postura choca con la lógica de proteger a los niños de la violencia animal que, según los especialistas, tiene un impacto más directo en su desarrollo.
La incoherencia se evidencia cuando el mismo sector apoya la creación de escuelas de tauromaquia para menores, mientras denuncia la presencia de representaciones artísticas que incluyen parejas del mismo sexo. "No se puede pretender blindar a los niños de una visión del mundo que celebra la crueldad y, al mismo tiempo, negarles la posibilidad de comprender la diversidad humana", critica la socióloga Laura García.
Esta contradicción ha generado debate en el Congreso, donde varios diputados han pedido una revisión integral de la normativa de protección infantil. En este contexto, la reciente propuesta del Gobierno de ceder a las comunidades autónomas la selección de contenidos educativos ha sido citada como una oportunidad para armonizar la legislación con los principios de derechos del niño (Gobierno cede a las CCAA la selección de profesores universitarios).
Qué puede ocurrir a continuación
Si el Parlamento aprueba una reforma que prohíba la asistencia de menores a eventos taurinos, se abrirá la puerta a una mayor protección de la infancia frente a contenidos violentos. Además, la presión social podría impulsar la eliminación de la censura cultural que limita la educación afectivo-sexual, favoreciendo una visión más inclusiva y libre de violencia para las nuevas generaciones.
Los expertos advierten que, sin cambios legislativos, la exposición continuada a la tauromaquia seguirá alimentando una cultura de dominación y violencia que repercutirá en la percepción de la agresión como algo aceptable. La sociedad, según el informe, tiene la responsabilidad de decidir si quiere preservar una tradición a costa del bienestar psicológico de sus niños.
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Crítico Cultural
Crítico cultural y escritor. Colaborador habitual en medios literarios.
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