Nuevo orden mundial y la economía de EE UU

EE UU sigue siendo la potencia hegemónica, pero sus indicadores macroeconómicos revelan un inicio de deterioro. Los déficits externos se sitúan en niveles históricamente altos y la deuda neta externa supera los 30 billones de dólares. Este desequilibrio obliga al país a financiarse con flujos de capital cada vez más caros, lo que encarece la inversión y la producción.

La inflación, alimentada por aranceles y restricciones a la inmigración, está presionando los precios al consumidor. En el mercado energético, el conflicto entre EE UU, Israel e Irán ha disparado el precio del crudo, como muestra el Brent que cotiza a $111,84 tras la escalada del conflicto (Brent cotiza a $111,84 por la escalada del conflicto entre EE UU, Israel e Irán)). La subida de la gasolina y el diésel a 1,528 €/L y 1,735 €/L respectivamente (Gasolina y diésel suben a 1,528 €/L y 1,735 €/L el 1 de mayo amid crisis en Oriente Medio)) refleja el efecto directo de esas tensiones en el bolsillo de los ciudadanos.