Ensa, el único fabricante nuclear español, no puede contratar 80 trabajadores y rechaza proyectos

En Maliaño (Cantabria), Ensa, empresa pública controlada por la Sepi, ha comunicado que necesita 80 nuevos empleados para cubrir la oleada de pedidos vinculados al resurgir de la energía atómica. La falta de autorización presupuestaria le obliga a rechazar proyectos, entre ellos el reciente encargo del programa estadounidense TerraPower.

Causas de la paralización: limitaciones presupuestarias y competencia salarial

El Ministerio de Hacienda, mayor accionista de la Sepi, mantiene un rígido corsé financiero que impide a Ensa ofrecer salarios 30 % superiores a los del sector privado. Esta brecha salarial provoca la fuga de talento y la pérdida de jefes de proyecto, según fuentes internas. La empresa cuenta con 557 empleados, pero la tasa de reposición de vacantes en la administración pública está limitada, lo que reduce la capacidad de contratación a menos de la mitad de lo necesario.

Contexto del resurgir nuclear y la posición de Ensa en el mercado internacional

Tras la moratoria nuclear de los años 80, Ensa orientó su negocio al exterior y hoy compite con gigantes como Westinghouse y Areva. Desde diciembre de 2024 participa en el proyecto de la empresa estadounidense TerraPower, respaldado por Bill Gates, y fabrica contenedores para residuos de las centrales españolas. La demanda global de mini‑reactores modulares (SMR) y de componentes de almacenamiento está en auge, pero la capacidad productiva de Ensa ya está al límite.