Cataluña busca entrar en la defensa europea mediante su industria dual
La Cambra de Comerç de Barcelona ha presentado el informe "El potencial de la base tecnológica e industrial de uso dual en Catalunya", que identifica a la comunidad autónoma como posible proveedor homologado en la cadena de valor de defensa europea. El documento, publicado esta semana, destaca la ausencia de Cataluña en los corredores tradicionales de defensa y propone una ruta basada en la adaptación de capacidades civiles.
Cómo y por qué Cataluña puede aprovechar sus fortalezas industriales
El estudio señala que Cataluña cuenta con 117 centros de trabajo vinculados a la defensa; Barcelona, con 91 puestos, se sitúa en el tercer lugar a nivel nacional, solo por detrás de Madrid y Sevilla. Los sectores clave son la automoción, la robótica, la electrónica, la ciberseguridad, la fotónica y el espacio. La industria del automóvil aporta experiencia en ingeniería, componentes electrónicos y movilidad avanzada, que pueden transferirse a vehículos militares y plataformas logísticas.
En el ámbito de los vehículos no tripulados, la experiencia catalana en robótica industrial y automatización permite desarrollar drones y sistemas autónomos que cumplen con los requisitos de robustez y certificación exigidos por los programas europeos. Empresas de logística, automoción e industria 4.0 pueden ofrecer sensores, software de control y soluciones de coordinación de flotas, posicionándose como proveedores de alto valor añadido.





