Huelga de padres en Mallorca contra el profesor condenado Miquel Roldán

Más de 400 familias de los colegios Son Pisà y Maria Antònia Salvà decidieron que sus hijos no asistirían a clase tras la llegada del profesor Miquel Roldán, condenado en 2024 por acoso a un menor. La protesta se inició a principios de mayo y se mantuvo durante una semana, con los padres organizando el homeschooling para evitar la convivencia con el docente.

Alrededor de 400 niños permanecieron en casa, una cifra que refleja la magnitud del rechazo a la presencia del profesor en el aula. La medida fue tomada de forma apolítica y coordinada por los propios padres, que consideraron que la seguridad de sus hijos estaba en juego.

Detalles de la movilización y la respuesta del Gobierno

Los padres de Son Pisà organizaron una huelga de asistencia que llegó a afectar a más de 300 de los 500 alumnos del centro, mientras que en Maria Antònia Salvà la cifra fue de 185 niños. La acción se prolongó once días en el primer colegio y siete días en el segundo, paralizando el inicio de curso y generando una presión directa sobre la administración educativa.

El Gobierno central, a través de la ministra de Infancia , anunció una reforma de la . La ministra declaró que la normativa debía adaptarse para impedir que docentes condenados pudieran reincidir en el sistema escolar. La medida coincidió con otras protestas docentes, como la , que también exigían cambios legislativos.