Protestas en la 61ª Bienal de Venecia

La apertura de la 61ª Bienal de Arte de Venecia ha desencadenado manifestaciones en la Giardini y en la Arsenale. Empleados de la fundación organizadora dejaron sus puestos en huelga el lunes, exigiendo la exclusión de los pabellones rusos e israelíes. Las protestas se intensificaron con la dimisión simultánea del jurado internacional, que anunció que no entregará premios a los dos países.

Los manifestantes, entre ellos colectivos feministas y artistas disidentes, ocuparon la entrada principal y bloquearon el acceso a los pabellones. Las fuerzas de seguridad retiraron a los manifestantes sin incidentes graves, pero la tensión se mantuvo durante toda la jornada. La presión popular obligó a la dirección a suspender temporalmente la visita a los espacios asignados a Rusia e Israel.

Motivos y reacciones de organizadores y autoridades

El presidente de la Bienal, Pietrangelo Buttafuoco, defendió la decisión de mantener los pabellones, argumentando que el arte debe permanecer neutral. "Si la Bienal comenzara a seleccionar no las obras, sino las pertenencias, dejaría de ser lo que siempre ha sido: el lugar donde el mundo se reúne", declaró en una rueda de prensa.

Ante la polémica, el jurado internacional renunció en bloque, señalando que los gobiernos de e están acusados de crímenes de lesa humanidad. Simultáneamente, de la Unión Europea enviaron una carta a la fundación, expresando una profunda preocupación por la legitimación internacional de Rusia a través del evento. La vicepresidenta ejecutiva de la UE, , advirtió que la subvención de será suspendida si Rusia mantiene su participación.