Exposición de Hammershøi: La mentira de que deberíamos aburrirnos más (Thyssen, hasta 31 may)
El Museo Thyssen‑Bornemisza abre al público la obra "La mentira de que deberíamos aburrirnos más" (1895) de Vilhelm Hammershøi, con exposición prevista hasta el 31 de mayo. La pieza, encargada por el marido de Ingeborg, llega como una ventana al interior de una sala de estar del siglo XIX, donde la quietud se vuelve testigo de una crítica silenciosa.
El cuadro se sitúa en una habitación iluminada por una luz tenue que envuelve a Ida, sus cuñadas Anna e Ingeborg, y el mobiliario austero. La visita al salón permite al espectador observar la meticulosa pincelada del artista danés, cuya firma se reconoce en la atmósfera de calma que contrasta con la tensión que emana de los rostros.
El cuadro y la crítica al culto del aburrimiento moderno
En la escena, Ida, de ojos claros y porte regio, domina la composición; a su izquierda, Anna lee con los labios entreabiertos, mientras el corsé le obliga a una postura rígida. Ingeborg, la tercera figura, lucha contra el sopor, su mirada perdida sugiere una resistencia silenciosa al tedio impuesto. "Se aburren como ostras" escribe el propio Hammershøi en su anotación marginal, señalando la farsa de un aburrimiento que se presenta como virtud.




