Este jueves, alrededor de 6 millones de ciudadanos de la Gran Londres votan en las elecciones municipales, el primer comicio de gran calado desde la reforma de 1965. El escrutinio decidirá la gestión de las 32 autoridades del Área Metropolitana y pondrá a prueba el dominio del Partido Laborista, que lleva al poder en la capital desde finales de los años 90.
Resultados clave
Los primeros recuentos indican que el Partido Laborista podría perder el control absoluto en al menos diez autoridades, mientras que los Verdes y los Liberal Demócratas aparecen como principales beneficiarios en distritos interiores y suroeste respectivamente. Reform UK también se perfila como una amenaza en los barrios periféricos, con una proyección que supera el 15 % del voto total en esas zonas. "Si los resultados confirman la tendencia, veremos una ruptura sísmica del mapa político londinense", advierte Tony Travers, profesor de la LSE.
Factores que impulsan la fragmentación del voto laborista
Los últimos sondeos muestran que el descontento con Keir Starmer está empujando a los votantes tradicionales del Partido Laborista hacia cuatro alternativas: Verdes, Liberal Demócratas, Conservadores y Reform UK. La falta de una agenda clara sobre vivienda, impuestos a los multimillonarios y regulación de drogas ha erosionado la base roja. El auge de los Verdes se alimenta de la preocupación por el cambio climático y la demanda de mayor regulación del mercado inmobiliario, mientras que capitaliza el rechazo a la inmigración irregular y la percepción de inseguridad.





