asesinato de María A.

El 2 de septiembre de 2024, María A., de 32 años, fue arrastrada por su pareja, Yeunel C., en un coche que circulaba por una calle de Madrid. El trágico episodio dejó a la víctima sin vida y desencadenó la apertura de un proceso penal en la Audiencia Provincial de Madrid.

detalles del caso

Un vecino grabó el momento en que el coche arrancó y arrastró a María A., que gritaba «¡para, para!». El vídeo muestra a la mujer sujetándose al capó, intentando abrir la puerta del copiloto y, tras un frenazo brusco, siendo lanzada al asfalto donde quedó tendida. La grabación ha sido clave para la acusación, que la ha calificado como un asesinato machista.

La Fiscalía ha presentado una acusación que incluye varios delitos: asesinato, violencia de género, violencia física y psíquica habitual, y conducción temeraria. Sobre la base de los hechos y del material probatorio, solicita 28 años de prisión para el acusado. El ministerio público también ha señalado que el conductor realizó maniobras peligrosas, como zigzags, acelerones y frenazos bruscos, que incrementaron la gravedad del hecho.

Durante la primera audiencia, Yeunel C. negó los cargos y afirmó que la muerte fue un accidente provocado por los celos que sentía la víctima. Su defensa ha anunciado la comparecencia de peritos psicológicos y de un técnico de cine, que trabajó con Almodóvar, para analizar el vídeo y sustentar la teoría de que el acusado actuó bajo pánico.

Testigos han declarado que la víctima había sufrido antecedentes de maltrato. La acusación particular ha añadido a la calificación jurídica delitos de maltrato físico y de conducción bajo los efectos de drogas, aunque la defensa los rechaza rotundamente.

consecuencias del juicio

El tribunal deberá dictar sentencia tras la fase de pruebas y alegatos. Si la Fiscalía logra demostrar la existencia de violencia de género y la conducta temeraria del conductor, la condena podría alcanzar los 28 años solicitados, con agravantes por parentesco y por la naturaleza del delito.

Una posible absolución, como pide la defensa, implicaría que el caso se archive y que Yeunel C. quede libre de cargos, lo que generaría una fuerte reacción de los colectivos de víctimas de violencia de género y podría influir en la jurisprudencia sobre casos similares.

El juicio, además de su impacto directo en los involucrados, sirve como referente para la aplicación de la normativa de violencia de género en situaciones de homicidio con conducción temeraria. La sentencia, sea cual sea, sentará un precedente sobre la responsabilidad penal de conductores que utilizan el vehículo como arma contra sus parejas.

En los próximos días, el tribunal escuchará a los peritos y a los testigos restantes. La defensa espera que el análisis técnico del vídeo demuestre una falta de intención deliberada, mientras que la Fiscalía se centrará en la gravedad de los hechos y en la necesidad de una sanción ejemplar.

El caso sigue abierto a la opinión pública y a la vigilancia de organizaciones que luchan contra la violencia machista. La resolución final será observada como una medida del compromiso del sistema judicial español con la protección de las víctimas y la prevención de futuros crímenes de esta naturaleza.

«Ella gritaba: ¡para, para!», recordó la fiscalista durante la audiencia, subrayando la urgencia del llamado de auxilio que nunca fue atendido. La sentencia, esperada para finales de año, determinará no solo el destino de Yeunel C., sino también el mensaje que la justicia envía a toda la sociedad sobre la intolerancia al maltrato de género.

María Jose Madrid Gómez
María Jose Madrid Gómez

Corresponsal Política

Periodista política con más de 15 años de experiencia cubriendo el Congreso de los Diputados.

¿Te ha gustado este artículo?

Suscríbete a nuestro boletín y recibe las mejores noticias en tu correo cada día.

Al suscribirte aceptas nuestra política de privacidad