Trump visita China en 2024: objetivo y participantes
Donald Trump aterriza en Beijing este miércoles, marcando su primera visita oficial al país desde 2017. La agenda incluye una reunión bilateral con Xi Jinping y una cumbre con líderes de la industria tecnológica estadounidense.
El presidente estadounidense viaja con Elon Musk (Tesla), Tim Cook (Apple), ejecutivos de Meta, Qualcomm, Micron y Coherent. Todos ellos dependen de la cadena de suministro china para sus productos y buscan abrir nuevos canales de inversión y comercio.
Donald Trump y Xi Jinping estrechándose durante la reunión bilateral en Beijing, con fondo de banderas de EE UU y China
En un giro inesperado, Jensen Huang, CEO de , se une al grupo tras una escala en Alaska, reforzando la presencia del sector de chips de IA.
China ha lanzado modelos como DeepSeek, Kimi y plataformas de Alibaba, que igualan o superan a OpenAI en coste de entrenamiento y número de patentes. Estas IA abiertas compiten directamente con los productos de Silicon Valley.
El dominio de los semiconductores sigue siendo crítico. Qualcomm y Micron buscan asegurar el acceso a la memoria y los chips de alta gama, mientras que Nvidia lucha por mantener su liderazgo frente a restricciones de exportación.
El gobierno estadounidense ha impuesto una comisión del 25 % a futuras ventas de chips avanzados a China, una medida que busca frenar el desarrollo de IA en Pekín sin cortar por completo el comercio.
Contexto geopolítico: guerra comercial y tensiones en Irán
La cumbre se celebra en medio de una guerra comercial que persiste desde 2022, con aranceles que siguen afectando a cientos de miles de productos. Las sanciones a Irán y la reciente venta de armas a Taiwán añaden presión a la agenda bilateral.
Washington mantiene una postura firme contra el programa nuclear iraní, mientras que Pekín busca apoyo para aliviar las sanciones internacionales. Ambas potencias intentan equilibrar intereses económicos con rivalidades estratégicas.
La cuestión de Taiwán sigue latente: EE UU ha reforzado su apoyo a la isla, mientras que China advierte sobre cualquier intervención externa, creando un telón de fondo de alta tensión para las negociaciones.
Escenarios de cooperación y rivalidad
Los analistas vislumbran tres posibles desenlaces. Primero, un acuerdo que abra el mercado chino a empresas estadounidenses, facilitando la exportación de chips y la colaboración en IA abierta.
En segundo lugar, un endurecimiento de aranceles y nuevas restricciones tecnológicas, que profundizaría la fragmentación de las cadenas de suministro y fomentaría la creación de ecosistemas paralelos.
Finalmente, una combinación híbrida: cooperación puntual en áreas como la investigación climática, mientras que la competencia se intensifica en IA y semiconductores. El futuro dependerá de la capacidad de ambas partes para negociar sin sacrificar sus intereses estratégicos.
"Le pediré al presidente Xi, un líder de extraordinaria talla, que 'abra' China para que estas personas brillantes puedan desplegar todo su talento", afirmó Trump en su cuenta de Truth Social.