La Comunidad de Madrid ha aprobado, mediante el Consejo de Gobierno, la modificación del Reglamento de Vehículos de Turismo con Conductor (VTC) que entrará en vigor en julio de 2024.
La reforma persigue frenar los aumentos abusivos de tarifas en situaciones de alta demanda y mejorar la identificación de los vehículos.
Madrid limita las subidas de precios de VTC en alta demanda
El nuevo texto regula que los precios solo podrán incrementarse hasta un 75 % del precio base cuando la autoridad declare oficialmente una situación excepcional. La medida cubre grandes eventos, fenómenos meteorológicos adversos, incidencias graves en infraestructuras de transporte o emergencias que afecten significativamente a la movilidad.
En casos de emergencia declarada dentro del Plan de Acción contra la Crisis del Transporte (PLATERCAM), como la tormenta Filomena, está prohibido cualquier aumento de tarifa.
Quedan excluidos de la regla los picos habituales de actividad y cualquier circunstancia no declarada formalmente como excepcional.
La autoridad de transporte de la Comunidad de Madrid supervisará el cumplimiento mediante auditorías trimestrales y sancionará con multas de hasta 30 000 euros a los operadores que infrinjan la normativa.
Detalles de la normativa: cuándo y cómo se aplicarán los aumentos
El precio base se calculará sobre la tarifa media aplicada por el operador en los diez días previos. Sólo cuando el Consejo de Gobierno publique la declaración de alta demanda, los VTC podrán aplicar el recargo máximo del 75 %.
Los suplementos no contemplados en la normativa no podrán añadirse. Los operadores deberán informar a los usuarios, mediante la app o el propio vehículo, del motivo de la subida y del porcentaje aplicado.
Los usuarios podrán presentar reclamaciones ante la Oficina de Atención al Consumidor del transporte, que deberá resolverlas en un plazo máximo de 15 días hábiles.
Próximos pasos y repercusión para usuarios y conductores
A partir de julio, todos los VTC deberán exhibir nuevos pictogramas que indiquen si su autorización es urbana o interurbana. Los vehículos adaptados para personas con movilidad reducida llevarán, además, un distintivo de accesibilidad.
Los pictogramas, que se colocarán como pegatinas visibles, buscan evitar fraudes y facilitar la elección del cliente. La medida también incluye la reducción de requisitos ambientales para VTC adaptados, permitiendo la circulación de vehículos con etiqueta C.
Los conductores que dependan de los recargos extraordinarios verán una reducción de ingresos en eventos de alta demanda, pero la normativa contempla un fondo de compensación financiado por la propia industria para mitigar el efecto.
Las apps de VTC deberán integrar en tiempo real la señal de alta demanda emitida por la administración, garantizando que el recargo solo se aplique cuando la condición esté activa.
Según el consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, la reforma reforzará la confianza en el sector.
Los usuarios podrán consultar la lista de eventos declarados y los recargos aplicados a través de la plataforma oficial de la Comunidad de Madrid. La medida se alinea con otras iniciativas europeas que buscan proteger a los consumidores frente a precios desproporcionados.
La normativa incluye una cláusula de revisión anual que permitirá al Consejo de Gobierno ajustar el porcentaje máximo o los supuestos excepcionales en función de la evolución del mercado.