Venta del 14,3 % de Indra por los hermanos Escribano
Los hermanos Ángel y Javier Escribano han puesto a la venta su participación del 14,3 % en Indra, alcanzando unas plusvalías totales de 950 millones de euros. La venta se formalizó este martes ante la CNMV y supone la salida de EM&E del accionariado. La operación se produce tras tres años de tensiones con la SEPI, mayor accionista con un 28 % del capital.
La salida de EM&E abre espacio para que la SEPI aumente su participación y refuerce el control estatal sobre Indra. Además, el contexto económico español, marcado por el embargo belga de 840 millones a España, añade presión sobre grandes decisiones corporativas.
Financiación de JP Morgan y reparto de beneficios
JP Morgan financió parte de la compra y retuvo las acciones como garantía, de modo que los Escribano solo percibirán alrededor de 200 millones de euros. El préstamo, con vencimiento en noviembre de 2027, permite exención de pagos durante los dos primeros años y utiliza el euríbor sin diferencial. Además, los Escribano deben ceder al banco un porcentaje de dividendos y un derivado financiero cubre la volatilidad de la acción.
El derivado, cuyo coste fue de 3,1 millones de euros, limita las plusvalías a 3,4 euros por título y transfiere a JP Morgan las ganancias que superen el 25 % del precio de referencia.
Perspectivas y posibles repercusiones
La salida de EM&E podría reforzar la posición de la SEPI y modificar la relación financiera con JP Morgan hasta 2027. Observadores advierten que la evolución del precio de la acción será clave para valorar el impacto final. El sector inmobiliario sigue subiendo, como muestra el precio de la vivienda en España, lo que indica un entorno macroeconómico complejo.
Los accionistas deberán vigilar cómo la SEPI gestiona la garantía y si el banco mantiene su participación en los dividendos.
Contexto de la inversión inicial
EM&E entró en Indra en mayo de 2023 con un 3,4 % adquirido por 70 millones de euros, y en noviembre elevó su participación al 8 % pagando 192,5 millones a 13,6 euros por acción. JP Morgan financió el 4,6 % restante, dejando esas acciones como colateral. El derivado, cuyo coste fue de 3,1 millones, limitó las plusvalías a 3,4 euros por título.
Ese acuerdo incluía la exención de pagos de principal e intereses durante los dos primeros años, con el euríbor como único índice aplicable.
Repercusiones para los accionistas y el mercado
Con la acción cotizando a 52,34 euros, la revalorización ha cuadruplicado el precio de compra de 2023. Sin embargo, la cláusula de reparto de beneficios deja a JP Morgan con más del 90 % de las plusvalías generadas. Los inversores deberán observar cómo la SEPI y el banco gestionan la garantía hasta el vencimiento del préstamo.
Esta situación muestra cómo la financiación estructurada puede transformar una venta aparentemente lucrativa en un beneficio limitado.
Qué sigue para Indra y los Escribano
Indra continuará bajo el dominio mayoritario de la SEPI, mientras los Escribano buscan nuevas oportunidades de inversión. El préstamo con JP Morgan seguirá vigente hasta 2027, y cualquier variación en la cotización de Indra afectará los flujos de efectivo pendientes. La operación ilustra la influencia de los contratos de financiación en grandes transacciones corporativas.