Desalojo de Mariano Ordaz en Madrid: jóvenes se cuelgan para impedir la expulsión

El jueves a primera hora, la Policía Nacional llegó a la calle del Carnero con siete furgones para ejecutar el desalojo de Mariano Ordaz, un pensionista de 67 años que lleva toda su vida en el piso. Desde las 6:00 h, decenas de jóvenes se concentraron frente al domicilio y, cuando los agentes intentaron abrir la puerta, dos de ellos se colgaron de la ventana del patio para bloquear la acción.

Los manifestantes gritaban «Mariano, no estás solo, estamos contigo» mientras los policías intentaban avanzar. La presencia de los bomberos, que llegaron poco después, evitó que la situación degenerara: colocaron una colchoneta bajo los jóvenes y mantuvieron la zona segura.

Detalles del operativo y la protesta

El dispositivo policial incluía siete furgones y varios agentes de la Policía Nacional, que rodearon el edificio sin esperar la autorización judicial que, según el Sindicato de Inquilinas, debería haber precedido al intento. El sindicato denunció irregularidades y amenazas de violencia contra las activistas que resistían.

Los bomberos, al percatarse del riesgo, desplegaron una colchoneta y aseguraron a los dos jóvenes colgados, evitando que cayeran al vacío. «Los policías no están capacitados para esa operación, tendrían que venir bomberos», explicó Carolina Vilariño del sindicato.