El jueves 9 de mayo, el Aston Villa superó al Nottingham Forest en Villa Park con un 4‑0 en el partido de vuelta y confirmó su pase a la final de la Europa League. El marcador global quedó 4‑0 tras haber perdido 1‑0 en la ida, lo que deja al conjunto de Birmingham sin margen de error.
Con el triunfo, el Villa se medirá a Freiburg en Estambul, una ciudad que será testigo de su primera final europea desde la Supercopa de 1982. La cita está programada para el 21 de mayo, y la afición ya se prepara para el viaje.
El entrenador Unai Emery celebró la hazaña sin perder la compostura: "Hemos trabajado para este momento y lo hemos conseguido con dignidad". Sus palabras resonaron en la grada, donde el ambiente se tornó eléctrico tras el pitido final.
El resultado también tiene repercusión en la tabla de coeficientes de la UEFA, pues el Villa suma puntos valiosos que reforzarán su posición en futuras ediciones.
En la zona de prensa, los jugadores agradecieron a los seguidores por el empuje constante: "Sin vosotros no habría sido posible", afirmó el capitán John McGinn.
Cómo se dio la remontada: goles, polémicas y el abrazo del Príncipe Guillermo
El primer gol llegó a los 23 minutos, obra del argentino Emi Buendía, quien también dio una asistencia clave. Después de driblar a dos defensas, centró el balón para que Ollie Watkins intentara el disparo, que fue desviado y terminó en la red por Buendía.
En el segundo tiempo, el Villa tomó el control del juego. A los 68 minutos, John McGinn anotó su primer tanto, rematando un pase de Buendía desde fuera del área.
Dos minutos después, el árbitro señaló penalti tras una mano clara de Milan Milenković sobre Pau Torres. Buendía ejecutó el tiro sin dificultad, ampliando la ventaja a 3‑0.
Los minutos finales fueron de puro espectáculo: McGinn completó su doblete con un gol de cabeza tras un córner, sellando el 4‑0 definitivo. La grada estalló en ovaciones mientras los jugadores se abrazaban en el centro del campo.
En la grada, el Príncipe Guillermo, aficionado del club, abrazó a Damià Vidagany, director de operaciones del Villa, en un gesto que simbolizó la unión entre la realeza y la afición. El momento fue capturado por las cámaras y difundido en redes sociales.
Una polémica surgió cuando el VAR revisó una falta sobre Morato que no se sancionó; sin embargo, el árbitro mantuvo su decisión y el juego siguió sin interrupciones mayores.
Breve contexto: la última vez que el Villa jugó una final europea
La historia europea del Aston Villa está marcada por la gloria de 1982, cuando ganó la Copa de Europa y, unos meses después, la Supercopa. Desde entonces, el club no había vuelto a disputar una final continental.
En la década de los 90, el Villa sumó la Copa de la Liga de 1996, pero el trofeo europeo más importante se le escapó. La actual generación, liderada por Emery, busca romper esa sequía.
El pase a Estambul representa una oportunidad única para los seguidores mayores, que recuerdan la época dorada del club y quieren revivir la emoción de una gran final.
El rival Freiburg llega como favorito, pero el Villa ha demostrado que puede superar adversidades, como lo evidenció la remontada contra el Forest.
En conclusión, el Aston Villa ha escrito un capítulo nuevo en su historia y se prepara para escribir otro en Estambul, con la esperanza de añadir un segundo título europeo a su palmarés.